El proceso de fabricación de la cerveza

Hacer una cerveza de alta calidad con ayuda de la tecnología más moderna y basada en un método tradicional, es un proceso trabajoso y costoso. Fabricar cerveza era y es un arte.

En un principio es la malta

El producto básico y el punto de partida para una buena cerveza es una buena cebada cervecera, para una buena cerveza de levadura necesitamos adiccionalmente una buena espiga. Estos son tipos que brotan especialmente bien. El cereal recién cosechado va a ser molido en la maltería. Además allí se limpia la cebada, se selecciona y después se deja ablandar tres días en grandes barreños. El agua le da una nueva vida al grano de cereal.Y finalmente este grano de cereal se deja germinar por el maltero en las cámaras de germinación.

Después de una semana la parte interna del grano es desmenuzable y soluble Hacia fuera crece lentamente un brote o raicilla. Si se dejase seguir brotando el grano saldría una nueva planta. Después el maltero engrana y seca la llamada malta verde a una temperatura que oscila entre los 85° y los 100° Celsius. Este procedimiento se llama tostar la malta. Y cuanto más alta sea la temperatura más oscura se pone la malta.

El malteado tiene una influencia decisiva en el carácter de la cerveza, en su sabor, en su color, en la espuma y en el tiempo de conservación. Por medio de la germinación se desintegra el almidón insoluble en granos de cereal, de modo que se pueden transformar durante la fabricación de la cerveza en azúcar de malta soluble y fermentable.

La fabricación empieza

La malta viene a la fábrica de cerveza. Aquí es machacada en un gran molino, y se mezcla en la cuba de macerar con agua, que debe estar limpia, ser blanda y de sabor neutro . El fabricador de cerveza lo denomina macerar. Esa cebada macerada se calienta de dos a cuatro horas gradualmente a diferentes temperaturas. A determinadas temperaturas se activan las encimas que contiene la malta . Las encimas descomponen la fécula en azúcar de malta y la proteína en aminoácidos.

En la cuba de filtración se separa la cebada macerada de todos los componentes duros de la malta. El residuo, el llamado el bagazo de cervecería es utilizado como forraje de gran valor.

El mosto de cerveza fluye en la paila de hervir donde se cuece una o dos horas y donde se reduce un poco. Después se añade el lúpulo. El da a la futura cerveza, el sabor agrio y el aroma fino que la caracteriza.
El lúpulo mejora también el plazo de caducidad de la cerveza y tiene una influencia favorable frente a la flor de la cerveza es decir, la espuma. El mosto de cerveza puro es enfriado rápidamente alrededor de 5° grados y llega al sótano de fermentación.

Del mosto se hace cerveza

Aquí se agrega la levadura, que provoca la fermentación. Ella transforma el azúcar en alcohol y ácido carbónico. Aproximadamente después de una semana, se ha terminado la fermentación principal y se extrae la levadura. Esta puede ser utilizada de nuevo tras someterla a un proceso de limpieza a fondo. Debido a que contiene proteínas de gran valor y sobre todo vitaminas de alta concentración, se considera de alto valor en la producción de alimentos.

Para la cerveza joven viene el tiempo de maduración en el almacén que, dependiendo del tipo de cerveza, puede durar hasta tres meses.

En el almacén tienen lugar tres cosas: primero se redondea el sabor de la cerveza, que todavía tiene restos de azúcar, los cuales se eliminan por completo. Segundo, el ácido carbónico se fija y le da a la cerveza joven su burbuja. Tercero se depositan la levadura restante y los copos de proteínas en la base. La cerveza se vuelve clara.

Finalmente se filtra otra vez la cerveza y ya puede ser embotellada en botellas o en barriles. A través de la gastronomía y del comercio encuentra entonces su camino en el vaso del amante de la cerveza.

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